Restauración de obras de arte
Vuelve a disfrutar de tu obra de arte en su mejor estado
Llevas tiempo viendo el deterioro de la obra. Traigas patrimonio catalogado o la pieza de tu familia, aquí recuperas lo que significa para ti y lo que vale.
Descubre qué necesita y cómo recuperarla.
Para instituciones: criterios, plazos y trazabilidad documental.
AQUÍ IRÁN LOS LOGOS DE LAS INSTITUCIONES Y CLIENTES
Congreso de los Diputados · Museo Cerralbo · Museo del Romanticismo · El Capricho · MUBAG · IPCE · Museo de Historia de Madrid · Fundación Zuloaga
Confía la restauración de tu obra de arte a un equipo con 25 años de experiencia.
En patrimonio catalogado, un error no tiene vuelta atrás, y en la pieza de tu familia perderías algo que no tiene sustitución. Para que restaures tu obra con total confianza, realizamos el diagnóstico documentado antes de nada y decides qué se hace y qué no.
Diagnóstico previo de tu obra
Decides sin arriesgar: antes de autorizar nada conoces por escrito qué le pasa a tu pieza, por qué y qué tratamiento necesita.
Mínima intervención y reversibilidad
Pagas solo lo que tu pieza necesita y conservas intacta la materia original que le da valor, con materiales que mañana podrán retirarse.
Restauración documentada de principio a fin
Ganas tranquilidad y valor: la memoria de intervención, con fotografía técnica, te servirá ante un seguro, una tasación o una venta.
Puedes ver tu obra durante la restauración
No pierdes de vista tu pieza: visitas el taller de Malasaña con cita y acompañas cada fase de la restauración.
Restauración y conservación de obras de arte: cada material que puedes traer al taller.
Da igual si heredaste un lienzo del XVII o compraste una instalación contemporánea: aquí encuentras el tratamiento que tu pieza necesita, por materia, época y estado.

Restauración de pintura
Vuelve a ver el cuadro que compraste o heredaste sin el velo amarillo, los desgarros ni los repintes que te lo esconden.

Restauración de esculturas, retablos e imaginería
Recupera la talla, el retablo o la escultura a tu cargo con la policromía legible y la estructura firme.

Restauración de libros, documentos, mapas y grabados
Salva los libros, mapas y documentos de tu familia o tu archivo antes de que el foxing y las tintas ferrogálicas se los coman.

Restauración de artes decorativas, cerámica y mobiliario
Devuelve a la vitrina la porcelana, el damasquinado o el mueble que hoy escondes por sus roturas.

Conservación arqueológica, piedra y fachadas
Presenta tu material arqueológico o tu elemento pétreo consolidado y montado con criterio museográfico.

Restauración de arte contemporáneo
Protege tu inversión en obra reciente: los materiales industriales también envejecen, y también tienen tratamiento.

Restauración de tapices y textiles
Exhibe de nuevo tu tapiz, tu indumentaria histórica o tu textil litúrgico, en una especialidad que casi nadie puede ofrecerte.

Restauración de marcos y dorados
Enmarca tu obra como merece: recupera el pan de oro bruñido de tu marco o tu cornucopia con el oficio tradicional.

Conservación preventiva de colecciones
Duerme tranquilo con la colección a tu cargo protegida antes del daño: anoxia, control ambiental, mantenimiento, montaje y urgencias.

Estudios, informes y peritaje de obras de arte
Asegura, presta o vende con la base documental que te exigirán: informes de estado, estudios técnicos y peritaje.
Al restaurar tu obra de arte recuperas su valor: económico, histórico, físico y estético.
El deterioro te resta dos veces: encarece el tratamiento futuro y devalúa la pieza en el presente. Restaurar a tiempo revierte las dos pérdidas, te abre puertas que hoy tienes cerradas — y una colección cuidada te presenta como el coleccionista serio que eres.
Incrementas su valor de mercado
Sin daños visibles ni suciedad, tu pieza sube en tasación y en venta: recuperas hoy lo que el deterioro le estaba restando.
Abres las puertas de subastas y galerías
Te exigirán un buen estado de conservación para aceptar y promocionar tu obra en el mercado. Restaurada, entras.
Aseguras sin exclusiones
Tu aseguradora pide un informe de estado óptimo para la póliza completa contra robo o daños. Con la restauración documentada, la consigues.
Cedes y expones con prestigio
Una obra estable y presentable califica para el préstamo a museos y exposiciones: tarifa de cesión para ti, prestigio para tu colección.
Pruebas su autenticidad
Del proceso te llevas informes técnicos, fotografía y análisis de materiales: la prueba documental ante cualquier comprador, perito o subasta.
Descubres lo que tu obra esconde
Radiografía, ultravioleta e infrarrojo pueden revelar firmas, fechas e inscripciones que multiplican su valor — y confirmar época y taller de origen.
Detienes el deterioro activo
Frenas xilófagos, hongos, oxidación y degradación del soporte, y consolidas lo agrietado antes de la pérdida irreparable.
La proteges de tu propio entorno
Las capas de protección finales aumentan la resistencia de tu obra a la luz y a los cambios de humedad de tu casa.
El antes y el después de la restauración de obras de arte: lo que tú también puedes recuperar.
Arrastra el divisor y mira lo que otro propietario como tú recuperó: así llegó su obra de arte al taller, y así volvió a casa.


Mismo encuadre, misma luz.

Retablo mayor de Tarazona
Especialidad: retablos · Intervención: policromía

Plano de Teixeira
Especialidad: papel · Intervención: soporte

Portada de Santa Engracia
Especialidad: piedra · Intervención: consolidación
Sigue el proceso de restauración de tu obra de arte: cinco pasos, ningún atajo.
Examen
Dejas de adivinar qué le pasa: luz ultravioleta, infrarroja y rasante ven en tu pieza lo que tu ojo no ve.
Diagnóstico e informe
Recibes por escrito qué le pasa, por qué y qué necesita. Ya no decides a ciegas.
Propuesta y presupuesto
Apruebas un presupuesto cerrado y unos plazos claros antes de que nadie toque tu pieza.
Tratamiento
Sigues la intervención tan de cerca como quieras: materiales reversibles y taller visitable con cita.
Documentación y entrega
Recoges tu obra con su memoria y las pautas de conservación: lo que hoy recuperas, lo mantienes mañana.
EXAMEN CON LUZ ULTRAVIOLETA
Un taller de restauración en Madrid que puedes visitar mientras tu obra se recupera.
En San Andrés 8 dejas tu pieza en manos de un equipo titulado en conservación-restauración y ganas lo que ningún presupuesto por teléfono te da: un diagnóstico con la tecnología que ve sin intervenir.
- Luz ultravioleta — revela en tu obra barnices, repintes e intervenciones anteriores.
- Reflectografía infrarroja — te muestra el dibujo subyacente y los arrepentimientos del autor bajo tu pintura.
- Luz rasante — delata deformaciones, craquelados y pérdidas en la superficie de tu obra.
Alguien que ya trajo su obra de arte a restaurar lo cuenta mejor.
“El trabajo de damasquinado y la documentación entregada estuvieron a la altura de una colección que no admite errores.”
FUNDACIÓN ZULOAGA
“Trato cercano, plazos cumplidos y una obra devuelta en un estado que no esperábamos volver a ver.”
ESCORIAL & CASADO
Las preguntas que te haces antes de restaurar tu obra de arte.
Depende del tipo de obra, su estado y el tratamiento que necesita: no hay dos intervenciones iguales. Por eso el proceso empieza con un diagnóstico, del que sale un presupuesto cerrado antes de tocar la pieza. Solicita el diagnóstico de tu obra y sabrás la cifra exacta.
Sí: puedes visitar el taller de Malasaña con cita, acompañar la intervención y ver el estado de tu pieza en cualquier fase del tratamiento.
Recibes tu obra con su memoria de intervención: estado inicial, tratamientos aplicados, materiales empleados y fotografía técnica. Si tu obra está catalogada, la documentación cumple los requisitos de la administración competente.
Sí: tu obra viaja embalada, transportada y montada dentro del servicio de conservación preventiva, con los medios que tu pieza exige.
Desde el año 2000: cuentas con un proveedor inscrito en REA y ROLECE para contratación pública, con experiencia en patrimonio catalogado, memoria de intervención y trazabilidad documental.
Recuperas el valor que el deterioro le está restando y lo proteges hacia delante: la memoria de intervención da confianza a un comprador, a una casa de subastas o a tu seguro. Además te abre puertas: subastas, galerías, aseguradoras y préstamos a exposiciones exigen ese buen estado de conservación.
Ese es motivo suficiente. Una fotografía familiar, un documento o un cuadro heredado reciben el mismo criterio técnico que una pieza de museo: diagnóstico, mínima intervención y respeto por lo que la obra significa.
Llevas demasiado tiempo posponiendo la restauración de tu obra de arte.
Cuéntanos qué obra de arte es y en qué estado está. El deterioro avanza mientras lo piensas; con el diagnóstico dejas de preocuparte y empiezas a decidir.
Y sabrás qué necesita y cuánto costaría recuperarla.